Creación Sociedad Antares

29 de octubre 2007

Alejandro Weinstein, Gerente General de CFR, y Dr.Jaime Baeza, Director de Investigación de la Universidad de Concepción.

Con el objetivo de generar proyectos científicos y en biotecnología, Corporación Farmacéutica Recalcine (CFR) y la Universidad de Concepción dieron vida a la Sociedad Antares.

La sociedad, la primera de su tipo en nuestro país, se concretizó el 29 de octubre por medio de un acuerdo firmado por Alejandro Weinstein, Gerente General de CFR, y Dr.Jaime Baeza, Director de Investigación de la Universidad de Concepción.

Cabe destacar que Corporación Farmacéutica es la principal empresa privada de Chile que destina fuertes inversiones en el territorio nacional en programas de investigación científica que contribuyen con el desarrollo académico de los profesionales de la salud y la calidad de la medicina. De allí que constantemente está desarrollando proyectos en biotecnología y estudios clínicos, bajo el alero de las principales instituciones formadoras del país.

Biopiel

La primera iniciativa que llevará a cabo esta sociedad será la comercialización de Biopiel. Se trata de una película muy delgada que contiene quitosano, un polisacárido que se encuentra presente en las caparazones de crustáceos y de algunos insectos.

Este novedoso producto reparador de la piel fue desarrollado por la Facultad de Ciencias de la Universidad de Concepción y financiado por Corporación Farmacéutica Recalcine, y actualmente es fabricado en la planta industrial de la compañía farmacéutica, ubicada en Carrascal.

El parche -que además de quitosano, contiene un ácido graso y alcohol-, permite la reparación del tejido cutáneo para las personas que sufren quemaduras superficiales grado 1 y 2; úlceras, heridas producidas por la diabetes y Epidermolisis Bullosa, que son los niños con piel de cristal, que al menor roce se ampollan.

En los pacientes con quemaduras que comprometen capas más profundas de la piel y que deban hacerse un injerto, el parche debe colocarse en la zona donde se extrajo piel, lo que permitirá que esa área mantenga su humedad y esté libre de gérmenes mientras en el corto plazo se regenera la nueva piel.

Por su condición biodegradable, en la mayoría de los casos el parche se degrada al décimo día sin necesidad de recambio. Y lo más importante es que en ese mismo plazo la herida está sellada, y la piel sin efecto de retracción.